INTRODUCCIÓN: A diferencia de décadas y siglos pasados, en la actualidad se presentan una serie de manifestaciones o síntomas de diversa índole, que interfieren en el desenvolvimiento regular de la persona, quizá influenciada por el estilo de vida que ha cambiado desde tiempos antiguos a la fecha, por las diferentes actividades que debe realizar el ser humano, expuesto por la creciente actividad laboral, competitividad y sobrevivencia dentro las exigencias de la sociedad.
Resulta notoriamente evidente, la influencia de la conducta en los estados psicológicos, en el contexto en que se vive, cuya incidencia se refleja en la salud, la que depende, en gran medida, de comportamientos y hábitos adquiridos y desarrollados (Oblitas, 2006). En este entendido, una de las enfermedades que se manifiesta como síntoma de algún conflicto emocional, es el trastorno gastrointestinal, definido como el inadecuado funcionamiento del intestino, generado o causado por alguna razón, puede ser resultante de las dietas, el estrés, los fármacos, lo social y cultural (Guyton, 1998). Esto afecta alrededor de 100 personas, por cada 100.000 habitantes en la AJAYU, 2008, Vol 6, Nº 2 Claros, P.X . población general, las que tienen prevalencia en la adolescencia, ya que aproximadamente el 30% de los casos suceden entre los 10 y 19 años y el 2% antes de los 10 años. De modo que, las investigaciones sobre la salud y la práctica clínica, ahora toman más en cuenta la calidad de vida de los pacientes; no es adecuado sólo prolongar la vida y curar la enfermedad, sino también el tener que cuidar el bienestar del paciente en las varias áreas del funcionamiento humano (Oblitas, 2006). De modo que, en el campo de las necesidades médicas y terapéuticas, se precisa adoptar técnicas breves y eficaces, que permitan acortar la amplia labor psicoterapéutica en los casos que se presentan y requieren tratamiento eficaz y corto. Por lo que, en la actualidad, el psicólogo se ve en la obligación de actualizarse en cada caso y situación, en el marco de una terapia abreviada, pero eficiente que puede extenderse por algunos meses, e implementar la hipnosis como alternativa terapéutica, que proporciona buenos aportes sobre todo con el colon irritable (Malvezzi, Carlos 2002 *).
El concepto de la hipnosis ha sufrido y sigue sufriendo de muy mala “fama”, muchas veces ha sido entendida como un método esotérico, generando innumerables discriminaciones en los ámbitos médicos y psicológicos. De todas maneras, la existencia de abundante literatura científica que existe sobre el tema, permite mostrar la eficacia y contribución en el área médica, sobretodo cuando se trata del tratamiento del dolor (Moix, 2002).
Son muchas las patologías o trastornos en los que la hipnosis ha mostrado su eficacia: la ansiedad, depresión, deshabituación del tabaco, asma, trastornos dermatológicos, síndrome del colon irritable, náuseas y vómitos en la quimioterapia, sometimiento a procedimientos médicos estresantes, estrés postraumático, dismenorrea, dolor crónico, quemaduras, etc. (op. cit). Además, la hipnosis en el tratamiento de los trastornos anteriormente citados, no suele emplearse como técnica aislada o independiente, sino dentro de una terapia más amplia. Por tanto, como indica Capafons (citado en Moix, 2002), afirmar que la hipnosis es eficaz significa que ayuda a incrementar la eficacia de otros tratamientos.
Por otro lado, el interés en la hipnosis deviene del siglo XIX, paralela al crecimiento de la psicología fueron acrecentado las investigaciones, las mismas que implicaban un mayor interés por los fenómenos hipnóticos. Hilgard (1957), pionero en este tema y sus colaboradores demostraron que los fenómenos hipnóticos podían ser estudiados desde la perspectiva de la ciencia. De forma progresiva, se fue generalizando el uso clínico a la medicina, odontología y la psicología respectivamente (Barber, 2000).
Sin embargo, en los últimos años estos métodos con hipnosis se han ampliado en su aplicación, sobretodo a problemas relacionados con el dolor y los trastornos psicofisiológicos: quemaduras, cirugías, enfermedades malignas, artritis, neuralgia del trigémino, migrañas, neuropatías periféricas y el síndrome talámico (op. cit.).
En este sentido, cuando los cuidados médicos no son capaces de reducir el sufrimiento de forma significativa, se solicita la intervención psicológica con el fin de ayudar al paciente, para que continúe funcionando a pesar de la presencia del dolor. En consecuencia, existen muchos procedimientos sobretodo el enfoque cognitivo – comportamental, que aportan con el trabajo del dolor e indudablemente son de gran contribución sobretodo cuando se trata de pacientes con diagnóstico de síndrome de dolor benigno crónico. Sin embargo, con los que padecen dolor recurrente, como consecuencia de una lesión o enfermedad, los diversos programas implementados no logran responder en su totalidad el problema del dolor por su persistencia (op. cit.).
Lo que necesitan los pacientes es una intervención que permita eliminar el dolor o al menos su reducción significativa; no produzca efectos psicológicos secundarios (aumento de percepción del dolor o reducción de niveles de actividad); que se potencie los otros tratamientos que esté recibiendo y que sean los pacientes los que logren utilizar, por ellos mismos, el tratamiento para crear un mayor nivel de confianza y de independencia (op. cit.).
De modo que, la hipnosis como herramienta clínica a la hora de aplicar, es la técnica que crea bienestar a partir de un malestar sin que se produzca efectos secundarios adversos al tratamiento. Asimismo, en situaciones de dolor recurrente este procedimiento exige la aplicación de una inducción hipnótica, seguida de sugestiones oportunas para lograr la analgesia incluido en el marco psicoterapéutico (op. cit.). Ahora bien, se han intentado identificar los mecanismos neurofisiológicos, por los que operan los procesos hipnóticos para producir la analgesia a través de varias hipótesis, sin que ninguna haya logrado confirmar. Lo cierto es que, el ritmo y el grado de modificación de la percepción del dolor y/o sufrimiento posibilitados por el proceso hipnótico son sorprendentes (Barber, 2000). De forma que, se puede producir una eliminación del dolor, como respuesta inmediata a la sugestión mediante hipnosis.
Acerca de esto, otra investigación (Psycol. Bull, 2003), afirma que la aplicación de la hipnosis ha demostrado reducir el dolor análogo; estos estudios en los mecanismos de la reducción del dolor del laboratorio, han proporcionado usos útiles a las poblaciones clínicas. Los que demuestran la actividad del sistema nervioso central durante los procedimientos hipnóticos y ofrecen la información preliminar referente a mecanismos fisiológicos posibles de la analgesia hipnótica (op. cit.). Los estudios controlados aleatorizados con las poblaciones clínicas, indican que la hipnosis tiene un impacto confiable y significativo en dolor procesal agudo y condiciones crónicas del dolor. Aunque las aplicaciones metodológicas de la investigación se discuten, al igual que métodos para integrar mejor hipnosis en el tratamiento comprensivo del dolor (op. cit).
En otra investigación, Mayordomo y Cols. (2005) trabajaron en un estudio con niños que eran expuestos a un procedimiento doloroso e invasivo, como es la histouretrografía. Dicho estudio fue diseñado para examinar la relajación y la analgesia facilitada con la hipnosis y lo que podría reducir la angustia y el tiempo del procedimiento en el niño a quien se realiza el procedimiento. Los resultados de dicho estudio fueron que la relajación hipnótica puede proveer un método sistemático para mejorar el cuidado médico general de los niños, con anormalidades del tracto urinario y puede ser beneficioso para los niños a quienes se realizará otro procedimiento médico invasivo.
En el estudio del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Medicina de Arabia Saudita (2007), se ha investigado si la hipnoterapia brinda un efecto terapéutico significativo, en pacientes de Arabia Saudita con síndrome irritable del intestino. Se reclutó a 26 pacientes psiquiátricos, con el diagnóstico de síndrome irritable del intestino. Cada paciente tuvo 12 sesiones de hipnosis durante 12 semanas (1 sesión por semana).
Los pacientes llenaron una escala de medida severidad de los síntomas antes y 3 meses después del estudio. La hipnosis mejoró significativamente en la sensación de la calidad de vida en varones que en pacientes femeninos, y el descontento del hábito intestinal fue reducido más en las mujeres que en los varones. Hypn (2007), comenta que a la hipnosis sistémica se la considera a menudo como el equivalente a un acercamiento Ericksoniano, aun cuando ello refleja diversas epistemologías. Las articulaciones de segundo orden enfatiza la teoría de los sistemas la auto-organización y la autonomía de sistemas vivos; la pérdida de la autonomía significa la muerte como sistema. En los seres humanos el lenguaje verbal y no verbal refleja el significado central del sistema autonómico y de conservación. Trabajos previos muestran el comportamiento sintomático puede ser visto como expresión lingüística de la conservación de una autonomía ambivalente.
Tal comportamiento por consiguiente implica la expresión y aun conserva la certeza del significado del tiempo con relación al sistema. Desde este punto de vista, la psicoterapia apunta a la deconstrucción cooperativa de tales pensamientos, ayudándolos a transformarse en más funcionales, menos ambivalentes, comprendidos y acciones. El objetivo de esta investigación es mostrar como la hipnosis puede ser empleada para este propósito, en una vía coherente con el sistema distinta a la epistemología Ericksoniana (op. cit).
De consuno con este criterio, se justifica la necesidad de ampliar la utilización de la hipnosis como instrumento a otras patologías clínicas, que conlleven dolor recurrente y permita reducir o aliviar el dolor a pesar de los procedimientos invasivos que reciben los pacientes, desde este punto de vista, esta investigación tiene como finalidad, observar los resultados de la inducción con hipnosis en un caso de hipotonía colónica.
PULSE AQUÍ PARA ACCEDER AL TRABAJO COMPLETO.
Autor: Patricia Ximena Claros.
Universidad Católica Boliviana “San Pablo”.












Sociedad de Hipnosis Profesional. Nº de registro Legal: 17997. CIF: G - 97476055. Teléfono 902 006 624. Organización Profesional Federada de Hipnosis Clínica en España. 